Lo que más me llama la atención cuando leo alguna noticia negativa referente a México en los periódicos online nacionales e internacionales es la tendencia de los comentarios que publican los lectores.
¿Se han dado cuenta? No importa si la noticia trata de alguna actividad de corrupción recién descubierta, la demostración de algún tipo de limitación a la libertad de expresión o alguna atrocidad mayor hecha por y para un mexicano.
Extrañamente las proyecciones de cada quien se hacen presentes y empiezan a juzgar de una manera bastante peculiar con frases como “si por eso estamos como estamos”, “por cosas como ésta nunca vamos a salir de jodidos”, el irónico “viva, México” a medias tintas y variados enunciados que no nada más se piensan, sino que se publican en redes sociales y se gritan a los cuatro vientos como para ¿excluirse del problema? Como si al decirlo estuviéramos cumpliendo con nuestro valor civil y nos excluyéramos del mapa del suceso y fungiéramos como simples críticos espectadores.
Entiendo el hecho de informar una situación o problema y hacerlo público y visible para conocimiento y beneficio de su propia sociedad, pero no comparto todas las frases críticas y calificativos vacíos sin propuestas adjuntas y que además se pavonean hacia el resto del mundo, como para que todo el universo se entere del estado en el que podríamos estar en cierto aspecto.
Considerando que la crítica a nuestro propio país es como criticarnos a nosotros mismos, sería como si ante algún error que yo cometiera, me parara en algún punto de la ciudad y con altavoz en mano gritara “¡Miren todos! ¡Vean que me equivoqué!” y caminara con un cartel que anunciara “¡Soy una piltrafa humana!”.
Al criticarme de esa manera lograría el mismo resultado que alguna posible indiferencia por ignorar lo que me está sucediendo; al final, lo único que obtengo es tratar de manera muy extraña de eximir mis culpas ante desconocidos.
“Es fácil criticar, pero para proponer se necesita pensar”, dijo una vez mi intenso en una charla de sobremesa.
Propuestas… pensando en mi propuesta reacción ideal a nivel personal, ¿Por qué no hacer lo mismo a nivel país, en lugar de echarle tierra a nuestra propia tierra?
lunes 14 de noviembre de 2011
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Comparto 100% tu postura, y le doy vueltas y vueltas a la idea de ¿qué hacer? pero no encuentro respuesta.
Hay tanto ruido y desorden social que se me eclipsa la mirada al tratar de aterrizar ideas que me asaltan de madrugada y que ya de día no parecen más que buenas intenciones.....
Ojala encontremos algo que nos una y nos motive para salir del hoyo en conjunto.
buena vibra!
Creo que aunque sea total cliché, la respuesta está en la colaboración que todos podamos hacer desde nuestro rinconcito, a nivel personal.
En este caso, la propuesta no es macro, sino micro, ¿cómo yo puedo evitar la corrupción, ilegalidad, falta de ética? No realizando ningún acto que los apoye desde mi actuar, además de fomentar estos valores entre los míos.
Me parece que muchos de los que escriben esos comentarios lo hacen para manifestar que no están de acuerdo con lo que pasa. Es como decir: "vean lo mal que ´ellos´ lo están haciendo, no me merezco esto..." Es como una expresión de desconsuelo, o de coraje.
Por ´ellos´ entiéndase los que tienen poder para abusar de los demás.
Creo que el indicar "ellos" nos deslinda del problema, cuando todos somos parte de lo que vivimos y lo que tenemos.
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